Entre las sabanas, dos cuerpos dos almas.
Se funden para ser una sola.
En medio de este va y ven que marea como las olas.
Mientras un gigantesco gemido brota de tu boca
estremeciendo las cerradas ventana de aquel cuarto
que a media luz, se hace complise de estos besos
con boca cautiva que son prisioneras
de tu otra boca con instinto de mujer primitiva.
Mujer prohibida... que juegas dos papeles. De ser mi fiel amante
a ser la mujer infiel de tu marido desepcionante.
Que entre caricias, esta noche te hago mía,
Y tus orgasmos y jadeos son
hijos naciendo para morir al instante
Fruto de una relacion peacaminosa
que por ello no deja de ser extremadamente gosoza.
Te hago mia, y te seguire haciendo mia en noches
como estas de naturaleza clandestina
hasta el ultimo suspiro que salga de tu boca mi amada
cristina.